13 de mayo de 2018

Un poco azul, un poco gris.

Me siento un poco azul, un poco gris.
Te he llamado un par de veces (quizás demasiadas veces)
No hay sonido, no hay buzón de voz.
¿Estás?

Es domingo, y su nostalgia es siempre puntual.
Me siento... ¿sola? Sí, siempre me he sentido así.
Pero dentro de mi pecho, el ardor es un poco más que la soledad inherente de la vida.
Me gustaría poder describirlo en palabras,
pero no hay forma de verbalizar lo que callan los ojos nubosos.

Te sigo llamando, 
Tal vez la señal es demasiado débil
Tal vez los ángeles hablan a coro y no te permiten escuchar.
Solo quería preguntar si alguna vez podré sentirte...
Solo quería saber si sabes quién soy...

Me siento un poco azul...
Mi sangre desoxigenada intenta ser filtrada,
Pero el caudal no tiene dirección,
Solo hay remolinos y recuerdos atascados,
malas decisiones que crecen como la mala hierba...

Me miro desde fuera y sé lo sola que estoy
Me miro desde dentro y sé lo incomprendida que soy
Miro desde el suelo y veo mi reflejo en las nubes, 
veo tormentas, nubes en todas las gamas de grises, veo la tinta roja gastada del atardecer.
Desde allá arriba, ¿puedes ver quién soy?