4 de diciembre de 2016

Demasiado tiempo sin verte.

¿Cómo iba yo a saber que aquel silencio sería el último y más inmortal de todos?
Mi cabello era casi infinitamente largo por aquella primera calma ecuatorial. Y seguía creciendo, como queriendo echar raíces. Y a ti se te daban bien las matemáticas, a mí, las letras. Tu decías blanco, yo absorbía todos los espectros. Y todo se nos escapaba de las manos. No había más remedio que sentarnos en torno a cafés con licor. Caminando sin rumbo mientras el alcohol se evaporaba de nuestras bocas.
Que irónica juventud… unir sin argumento a dos mentes gastadas, vetustas, inexpertas, con un para qué inconcluso.
A veces me sorprendo preguntándome si algún día volveremos a coincidir. Tú, yo, y nuestros caminos opuestos, intentando torcer nuestra trayectoria para converger bajo los mismos cerezos y cervezas tibias. Confieso que me encantaba hablarte entre lineas tan difusas, para comprobar empíricamente que tus sentidos  nunca podrían leerme... Tú, yo, matando horas que nunca nacieron. Evitando los deberes del día, evitándonos, con nuestros oídos sordos y nuestra eterna filosofobia.
La cordillera se empeñaba en ser testigo de nuestras divagaciones sin destino. Así siempre aparentó, pero la mecánica no responde a las causas y las leyes sin causas no tienen efecto. Y ahora su latitud hace cada vez el punto final más aparte. ¡Eterna agonía!
Aquella última tarde, mi cabello más corto que nunca, a penas rozaba mis hombros. Tú, cansado. Yo, gris. Aún recuerdo tu rostro cuando dijiste que el sol se reflejaba en mi pelo en los colores del arcoíris, y que si los ojos pudieran fotografiar momentos, sin duda capturarías aquel. ¡Que iluso eres! En mi memoria hay un álbum entero de nuestra eternidad milimétrica.
Mientras mi melena corre ya hacia mi cintura, divago en esta ciudad infinita, con mi cordura quién sabe dónde, intentando creer en la mentira. Después de todo, un señor con pinzas y un manifiesto bajo el brazo nos hace creer que nada se crea ni destruye... solo se transforma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por visitarme, y por sobre todo darme una gran sonrisa! Que tengas un lindo día, y siempre serás bienvenido a este rincón de letras ♥